Las principales economías
del mundo están atravesando por una marcada desaceleración
de su crecimiento económico, producto de la crisis internacional
originada por el quiebre financiero de la banca norteamericana,
la recesión europea y la reciente recesión de Japón,
por citar algunos casos. Esta coyuntura global ha impactado en
nuestra economía local a pesar de haberla encontrado muy
fortalecida con niveles de crecimiento de su PBI de 7,2% y 9,0%
en los últimos dos años y a pesar de la actual coyuntura,
con una proyección de 8,0% para fines de este año.
Aún así
el Gobierno Central ha dispuesto - acertadamente, en mi opinión
- continuar con los planes de inversión con presupuesto
del sector público por un monto de S/. 16.400 millones
para el 2009 con el objetivo de asegurar un crecimiento mínimo
del PBI de 6,5%, que de acuerdo con el pronóstico de los
economistas podría situarse entre 6,5% y 6,7% con la finalidad
de seguir fomentando la inversión privada y continuar atrayendo
la inversión extranjera, y muy por encima del crecimiento
del PBI de la región estimado en 2,5%.
Dentro de este contexto,
los empresarios y gerentes, están reformulando sus estrategias
y planes operativos con la finalidad de reducir el impacto de
la caída de sus ventas y el incremento de los costos de
operación, hasta que nuevamente la demanda interna se reactive
y reditúe nuevamente mejores ventas y márgenes razonables
de rentabilidad.
Estrategias
empresariales
En tiempos de crisis,
uno de los factores más importantes que impacta en la conducción
de los negocios es la actitud con la cual se enfrenta situaciones
difíciles, sin importar cuán largo o corto pueda
ser el periodo que pueda durar la transición.
Una de las mejores
prácticas de negocios consiste en que las empresas analizan
y revisan periódicamente su estructura de ingresos y egresos,
fijando realistamente metas agresivas pero alcanzables para hacer
viable las unidades de negocio y por ende, la empresa.
Por el lado de los
ingresos, se debe revisar minuciosamente la tendencia y composición
de las ventas, rentabilidad y los índices de rotación
de stock con la finalidad de analizar dos aspectos, el primero
la tendencia de las ventas en el mercado contra los meses de los
dos últimos años y el segundo para conocer la rotación
de determinadas líneas de producto e impulsar su venta
en los segmentos clave de mercado con servicios de valor agregado.
Por el lado de los
costos, es momento de revisar la tendencia de éstos durante
los últimos diez meses y en consecuencia, analizar su impacto
directo en los márgenes de rentabilidad. Es probable que
se deban tomar acciones inmediatas para hacer sostenible en el
corto plazo la operación de la empresa.
Una práctica
eficaz para tomar decisiones empresariales, consiste en analizar
conjuntamente con el contador y el gerente de administración
y finanzas, la situación financiera de la empresa, revisando
los estados financieros comparados de los dos últimos años
con el de este año. De esta manera podremos identificar
cuáles son los aspectos clave sobre los cuales se tiene
que actuar responsablemente, con sentido común y analizando
el impacto de estas decisiones sobre la marcha futura de la empresa.
Ahora revisemos que
estrategias y acciones podríamos poner en marcha.
En esta coyuntura de
crisis, la primera alternativa sería la de incrementar
las ventas, aunque suena algo distante de la realidad debido a
la contracción natural de la demanda, no es del todo cierto;
pues dependiendo del giro de la empresa, es posible que una empresa
que vende productos y servicios, decida estratégicamente
enfocarse en brindar servicios de mantenimiento preventivo y correctivo
para las maquinarias y equipos que vendieron en los últimos
dos años con la finalidad de generar un mayor flujo de
efectivo, enfocando su esfuerzo en el grupo de clientes que le
han redituado el 80% de sus ventas, siguiendo el modelo de Pareto.
De modo que, además
de tener una excelente oportunidad de generar nuevas ventas en
tiempos de crisis como consecuencia del servicio post venta, obtendrán
información de primera mano para reciclar otras maquinarias
y equipos, y volverle a vender a su selecto grupo de clientes,
logrando de esta manera fidelizar a este grupo estratégico
de clientes.
Una segunda alternativa,
sería la de reducir los costos. Este punto es generosamente
amplio, pues tendríamos muchas alternativas para revisar,
desde reducir los costos de ventas, reducir los costos de producción
- en caso de ser una fábrica -, reducir gastos administrativos
y gastos de marketing y ventas. En el caso de los costos de ventas,
habría que renegociar los términos y condiciones
pactadas con los proveedores, en ocasiones es una difícil
tarea ante una coyuntura de crisis como la que pasamos.
En el caso de los costos
de producción, veamos otras opciones de nuevos diseños
de productos en formatos más económicos - en la
medida que no implique mayores costos por adquisición de
matrices o empaques -, buscar nuevas alternativas de insumos importados.
Respecto a los costos administrativos, evaluar la necesidad de
reducir de personal de manera responsable, seleccionando a los
que tienen menor experiencia, quedándonos con personal
de mayor experiencia y son estratégicos en épocas
de bonanza; como es de esperar otro aspecto a considerar es la
reducción de gastos suntuarios que no agregan valor a las
ventas.
Estrategias
de marketing y ventas
Para poder sostener
el crecimiento de las ventas o en su defecto, desacelerar la caída
de las ventas en tiempos de crisis, necesitamos evaluar el impacto
de reducir los gastos de marketing y ventas, pues para tomar este
tipo de decisiones se requiere analizar los diversos escenarios
que tendría la empresa al invertir el presupuesto de marketing
y ventas sólo en aquellas actividades que nos generen nuevas
ventas, mantenga el nivel de satisfacción de nuestros clientes
y aseguren la calidad del servicio pos venta y finalmente, que
neutralicen la acción de nuestros competidores.
En general, recortar
el presupuesto de publicidad para promover la venta de nuestros
productos y servicios resultaría potencialmente perjudicial,
pues el posicionamiento de la marca y de las marcas que ofrecemos
al mercado son uno de los más preciados activos intangibles
con los que cuenta la empresa, y reconstruir la marca cuando la
crisis termine resultará a la larga mucho más costoso,
pues en época de bonanza la gran mayoría de las
empresas - léase competidores - tiende a invertir nuevamente
en publicidad e inundar la mente del consumidor.
Finalmente, en tiempos
de crisis, se necesita buscar formas creativas para mantener y
proteger nuestro portafolio de clientes mediante acciones efectivas
de marketing de alto impacto y bajo costo, utilizando campañas
de correo directo con encartes promocionales de líneas
de productos que tienen alta rotación y sobre todo enfatizando
en el servicio post venta que además de ser una nueva experiencia,
generará para la empresa mayores márgenes de rentabilidad
y en el mediano plazo permitirá fidelizar a nuestro grupo
más importante de clientes.